Se estima que a 2010 casi un millón de facturas pueden viajar por la Internet en Colombia

Colombia es un país en donde el número de facturas electrónicas sobrepasa las 55.000 cada mes. Aunque la cifra puede ser pequeña, en un país como Colombia en donde el tema de la facturación electrónica aún no despega, la cifra si es representativa si mencionamos que solo una empresa colombiana, tiene la certificación ISO 9001-2000 que la faculta como la única que puede hacer estas transacciones entre una empresa
y otra. Se trata de Assenda, una empresa de la Organización Carvajal, la cual fue certificada hace unos meses en el proceso de facturación electrónica en el país.

Según analistas, las proyecciones son totalmente crecientes y las estadísticas de facturación electrónica se elevarán por la vinculación de
las empresas de servicios de energía y telefonía, que iniciarán el proceso en breve. Se puede estar hablando de que en Colombia a 2010 se estará
enviando vía internet entre 850.000 y 1.000.000 de facturas mensuales.

En órdenes de compra, actualmente se mueven 800 millones de dólares aproximadamente cada mes.

Y es que cuando un microempresario piensa en implementar un sistema de facturación electrónica, debe tener presente que no se trata de un proceso
aislado, sino de un elemento integrado con las actividades financieras y de gestión de tesorería, que incluyen los flujos de compras y ventas de una
entidad.

En Colombia el concepto de factura electrónica no había sido actualizado desde hace 12 años, cuando la Ley 223 de 1995 modificó el artículo 616-1
(factura o documento equivalente) y su Decreto Reglamentario 1094 de 1996, expresamente derogado por el Decreto 1929 de mayo de 2007, que es el que rige actualmente.

“Assenda cuenta con una plataforma robusta que maneja esquemas de seguridad y redundancia que le garantizan a los clientes una operación de misión
critica como lo es la factura electrónica, además se posee un sitio alterno para recuperación de desastres con capacidad de entrar en operación en el momento de requerirse”, asegura Eugenio Castro Carvajal, presidente de Assenda.

Según el directivo, “debe tenerse en cuenta que para todo proyecto de intercambio electrónico de información y en especial para factura
electrónica, se requiere establecer planes de contingencia con los clientes donde el proceso de impresión será una alternativa”.