The Ritz-Carlton, Fort Lauderdale abrió sus puertas como el más moderno hotel de lujo de la Gold Coast

The Ritz-Carlton, Fort Lauderdale, el más nuevo y el único hotel de lujo frente al océano en la
Gold Coast de Florida, abrió sus puertas el 11 de agosto. Situado en el prístino paseo frente a la playa de Fort Lauderdale, este hotel de 192
habitaciones y lujosas unidades residenciales privadas, es el más elegante y sofisticado del Condado de Broward.

El reluciente edificio blanco y curvilíneo, diseñado por el afamado estudio Arquitectonica con sede en Miami, se distingue por sus 24 pisos de vidrio
escalonados, que se levantan detrás de la terraza de 2.700 metros cuadrados con piscina tropical infinita, que ofrece una vista panorámica del Océano Atlántico. Los esplendorosos espacios de los interiores y exteriores del hotel recuerdan a los de un crucero de lujo, por sus curvas ondulantes, que imitan las olas del mar, y amplias vistas del océano desde todos los puntos de observación.

Los sensuales interiores, diseñados por Hirsch-Bedner, transportan a los huéspedes a la fascinante era de los viajes de lujo, utilizando elementos de diseño de los años 40, que incluyen alegres murales inspirados por la obra del artista francés Jean Cocteau, enormes candelabros de cristal, lujosos acabados y materiales nobles. El vestíbulo bañado por el sol y las áreas
públicas brillan con los pisos de mármol italiano. Los mostradores de la recepción en caoba y madreperla iridiscente, las paredes de roble de color claro, los asientos de piel, similares a los de los yates de lujo, los tonos de coral y nácar y la abundancia de objetos de arte crean un ambiente para que su llegada al hotel sea inspiradora y maravillosa.

Tanto Cero, el elegante restaurante, como el exclusivo Lobby Bar ofrecen vistas panorámicas del océano. En Cero se sirve cocina preparada en forma novedosa con ingredientes frescos, locales y orgánicos. Cero abre diariamente para el desayuno, almuerzo y cena, y está a disposición de los organizadores de reuniones de grupos y fiestas privadas. Adyacente al comedor principal hay un comedor privado, que puede ser reservado para
fiestas íntimas para ocho personas.

Al otro lado del vestíbulo, frente a Cero, los huéspedes entran al Lobby Bar pasando por un elegante portón de acero, frente a un imponente mural central de un paisaje marino dominado por la mítica figura del Rey Neptuno. El mural -de 4 metros de alto- fue pintado por el artista canadiense C. Perreault, quien se inspiró en la pintura de 1880 “El Rey Neptuno y sus
caballos”. Estructuras en forma de olas plateadas flotan en lo alto del techo, sobre una barra de ónix y madera de castaña, iluminada de noche. Los
sillones de suave piel hacen del bar un lugar particularmente atractivo.

El Wine Room está separado del bar por vidrio translúcido. En este regio y seductor salón, los huéspedes pueden disfrutan vinos, que se sirven por copa o por botella, seleccionándolos de la colección de unas 5.000 botellas del bar. También está una colección de raros whiskies escoceses. En el Wine Room se sirven comidas ligeras para acompañar las bebidas. La bodega separada
del Wine Room puede ser reservada para experiencias gastronómicas privadas.
Tres candelabros de cristal hechos a mano cuelgan sobre la barra de ónix, asombrando por su belleza a todos los que entran en este espacio. Los
enólogos quedarán especialmente encantados con los libros sobre el mundo de los vinos que llenan los anaqueles del Wine Room. Podrán hojearlos sentados en cómodos sillones de piel, mientras disfrutan sus bebidas.