La responsabilidad social no debe confundirse con “caridad empresarial”, Opinan expertos en RSE

La Responsabilidad Social Empresarial (RSE) debe estar incluida en el plan de negocios de las compañías, en lugar de ser una estrategia de relaciones públicas o imagen corporativa. A esta conclusión llegaron el grupo de expertos y representantes de distintas organizaciones que participaron en el Foro “La Responsabilidad Social en la voz de sus protagonistas”, el cual llevó a cabo recientemente la Asociación de Egresados de la USB (AEUSB) en la sede de la Corporación Andina de Fomento (CAF).

Con esta actividad, la asociación continuó el debate que abrió el pasado 2 de junio con el Seminario “De la estrategia a la ética empresarial: Éxito con responsabilidad social”. Mediante estos encuentros, la AEUSB no sólo busca la formación de los profesionales, sino que promueve la formulación de propuestas para la superación de la pobreza, la inclusión social, la igualdad de oportunidades y el desarrollo humano, con miras a construir una sociedad próspera para el país.

Foro sobre RSE
La instalación del foro correspondió al Secretario de la USB, Alejandro Teruel, quien indicó que la universidad practica la responsabilidad social, a través de la formación de egresados socialmente sensibles; la investigación de acuerdo con parámetros éticos y en procura de mejorar la calidad de vida de la gente; y los programas de extensión que capacitan a las comunidades populares en emprendimientos productivos.

Seguidamente, William Nazaret, empresario y egresado de la USB, abrió el ciclo de presentaciones, quien criticó el ejercicio de la responsabilidad social por parte de las empresas con el propósito ganar la simpatía de sus clientes y la sociedad en general. “No se debe confundir la responsabilidad social con la filantropía y la caridad, porque no se puede hacer publicidad con las necesidades de la gente”, dijo.

Por su parte, Víctor Guédez, profesor del Diplomado de Responsabilidad Social de la USB, llamó a invertir a tiempo en la RSE: “Hay que planificar para evitar los planes de contingencia. No podemos esperar que las coyunturas se vuelvan tan críticas que se necesite programas de emergencia”. Por tanto, según afirmó, la responsabilidad social tiene un carácter estratégico, por el cual debe formar parte de la propia naturaleza de las empresas, y ser consustancial con su plan de negocios.

Igualmente señaló que el origen de la responsabilidad social está en la ética, ya que promueve el respeto de los derechos humanos, el desarrollo del capital social, y el logro de la sustentabilidad. “La responsabilidad social es la capacidad de armonizar los intereses de la empresa con los intereses de todos aquellos que se vinculan con ella”, siendo ese el modo de actuar de una organización con valores éticos.

Casos de éxito
La reflexión teórica se complementó con ejemplos prácticos, a cargo de representantes de empresas y organizaciones que han desarrollo proyectos exitosos de RSE. De esta manera, el público asistente pudo conocer los casos de EsperanSap, Superatec, Proyecto Alcatraz (Ron Santa Teresa), Negocios Inclusivos (Procter & Gamble), Red de Líderes Sociales, Alianza para el Bienestar Social (Conindustria), Fondo de Reconversión Industrial, el Decanato de Extensión de la USB, y el Programa Aquiles Nazoa de la Asociación de Egresados de la USB.

Flavio Rodríguez inició las presentaciones describiendo el caso de EsperanSap, el cual es un programa de capacitación tecnológica dirigido a profesionales desempleados, a quienes se forma como consultores en la solución SAP.

Otro proyecto relacionado con la tecnología es Superatec, cuyo objetivo es el adiestramiento de jóvenes de escasos recursos en el manejo de herramientas informáticas, con lo que se incrementan sus posibilidades de inserción laboral. “En seis años hemos formado tres mil bachilleres, 85 por ciento de ellos de edades comprendidas entre 16 y 24 años”, destacó Marilyn de Silva.

Marco Andrade expuso el caso del Proyecto Alcatraz, el cual patrocina la empresa Ron Santa Teresa, y que se ocupa del rescate y regeneración de los jóvenes delincuentes en el Municipio José Rafael Revenga (Aragua). Gracias a este proyecto, 199 muchachos han dejado la vida criminal para incorporarse a la vida laboral, luego de haber recibido capacitación en construcción, herrería, carpintería o electricidad.

Mariela Urbaneja habló luego sobre el programa de Negocios Inclusivos de Procter & Gamble (P&G), que abarca varias iniciativas sociales, como la lavandería popular ArielMatic, y una red de bodegas y las cooperativas de distribución de productos P&G.

Adriana Mata y Diana Hernández describieron la actividad que realizan en la Red de Líderes Sociales, un proyecto que tiene como finalidad la formación de los jóvenes en el tema de la responsabilidad social, a través talleres y dinámicas grupales.

Ismael Pérez Vigil, Presidente Ejecutivo de Conindustria, organización que agrupa a las cámaras industriales más importantes del país y que cuenta actualmente con más de tres mil miembros, destacó la defensa de los valores en los que creen los empresarios venezolanos a través de la Alianza para el Bienestar Social.

William Colmenares, Decano de Extensión de la USB, llamó a rescatar el papel de la educación como mecanismo de escala social, y resaltó los logros alcanzados por esa casa de estudios en materia de docencia, habiendo graduado hasta la fecha a más de 22 mil licenciados e ingenieros, 5 mil técnicos y 6 mil estudiantes de postgrado. Asimismo mencionó los programas de desarrollo social que lleva a cabo la USB, como el Diplomado de Responsabilidad Social, y el Diplomado en Gestión de Microempresas de Producción de Alimentos; y las iniciativas de inclusión de estudiantes de escuelas públicas, a través del Programa de Igualdad de Oportunidades (PIO) y el Ciclo de Iniciación Universitaria (CIU).

Por su parte, Leopoldo Molina explicó que el Fondo de Reconversión Industrial es una fundación pública sin fines de lucro adscrita al Ministerio del Poder Popular para las Industrias Ligeras y Comercio, cuya misión es proporcionar consultoría para mejorar las prácticas de las Pymes, mediante programas de asistencia técnica, gestión productiva y tecnológica, y producción limpia o ecológicamente eficiente.

Por último, Dafne Gil habló en nombre de la AEUSB para promover la labor que realiza esta asociación a través de las becas de su Programa Aquiles Nazoa, el cual brinda una ayuda integral a jóvenes de excelencia académica, pero cuya situación socioeconómica pone en riesgo la culminación de sus estudios en la Universidad Simón Bolívar.

Todos estos casos de éxito en responsabilidad social demuestran el impacto que pueden tener las organizaciones cuando no se limitan a hacer una eventual donación, y se involucran con la comunidad para solucionar sus problemas. Ese es el carácter de la responsabilidad social que se trató de resaltar en el foro de la AEUSB.