Concluyó en Brasil III Congreso Mundial contra la explotación sexual de niñas, niños y adolescentes

La explotación sexual de las niñas y los niños no es inevitable. Este es el mensaje que surge de Río de
Janeiro, donde 137 gobiernos se reunieron con niños y niñas, con organizaciones internacionales, ONGs y empresas del sector privado.

Aunque todos los reunidos en el Brasil reconocen que poner fin a la explotación sexual de la infancia es una batalla larga y difícil, los aliados que han organizado el Congreso dicen que los países se encuentran ahora en una mejor posición para ganar la batalla, gracias a la labor realizada durante estos días para elaborar un programa de acción denominado Declaración y Plan de Acción de Río para evitar y poner fin a la explotación
sexual de las niñas, los niños y los adolescentes.

“En el Plan de Acción de Río figuran importantes avances con respecto a documentos previos y señala nuevas estrategias para contrarrestar las nuevas formas de explotación sexual, como la pornografía en Internet, la trata de niños y niñas, y el aumento de la emigración en todo el mundo. El Gobierno del Brasil ha establecido una línea telefónica para contribuir a resolver crímenes en Internet, cuyo castigo es ahora más fácil debido a la ley promulgada por el Presidente Lula durante la apertura del Congreso Mundial”, dijo Carmen Oliveira, Subsecretaria del Brasil para la Promoción de los Derechos de la Infancia.

“La responsabilidad que han asumido la iniciativa
privada y las organizaciones internacionales en Río para canalizar recursos a fin de que los países más pobres puedan establecer planes de acción y así
cumplir con el compromiso del plan de Río es también un resultado muy significativo de esta reunión”.

Sobre la prevención, el Plan de Acción de Río hace hincapié en la necesidad de establecer una estrategia amplia que comprenda una serie de leyes, políticas, regulaciones y servicios procedentes de todos los sectores sociales –especialmente de los relacionados con el bienestar social, la educación, la salud, la seguridad y la justicia– para apoyar la prevención y responder a los riesgos.

Pero una prevención eficaz exigirá también un cambio en las actitudes y prácticas sociales que condonan la explotación sexual de niños y niñas, como el matrimonio infantil. “No hay una sola intervención que proteja a las niñas y niños contra la explotación sexual”, dijo Nils Kastberg, Director
Regional de UNICEF para América Latina y el Caribe. “Es fundamental establecer y fortalecer sistemas de protección de la infancia y esto exige
que todos los agentes adopten medidas para proporcionar a las niñas y niños la protección que merecen”.