Las Comunidades Se Benefician de 1 Millón de Horas de Voluntarios de Intel en 2008

Los Empleados de Intel Honran el 40º Aniversario de la Empresa con Un Millón de Horas de Voluntariado y Obtienen Donaciones por Valor de USD 8 millones; Resultados en el nuevo Skills-Based Volunteer Program (Programa de
Voluntariado Basado en Nuevas Habilidades)

La creciente actividad de voluntariado en los lugares en que los empleados viven y trabajan ha estimulado el desarrollo de un nuevo programa de voluntariado basado en habilidades en la empresa,
asignando a empleados con habilidades especializadas a comunidades con necesidades específicas.

Como reconocimiento del Día Internacional del Voluntariado, el CEO y Presidente, Paul Otellini, les agradeció a los empleados su voluntariado.
Los empleados de Intel donaron parte de su tiempo en más de 40 países en 2008, un incremento mayor del 50 por ciento con relación a 2007. Más de 47.000 empleados de Intel actuaron como voluntarios en 2008, un incremento de un 16% con relación a 2007, ayudando a aproximadamente 5.500 escuelas locales, organizaciones de apoyo a la comunidad y otras organizaciones no lucrativas.

“El voluntariado forma parte de los valores de Intel”, afirma Shelly Esque, vicepresidente de Intel Legal and Corporate Affairs (Asuntos Legales y
Corporativos). “Las perspectivas económicas inciertas vuelven el voluntariado más importante que nunca y el compromiso de Intel también es
más fuerte que nunca”. El impacto de 1 millón de horas de voluntariado, junto con la donación correspondiente de USD 8 millones para organizaciones no gubernamentales y escuelas, marca una gran diferencia para las comunidades en las cuales nuestros empleados viven y trabajan”.

Ejemplos de actos de voluntariado significativos incluyen un programa de Intel dirigido por voluntarios centrado en matemáticas y ciencias.
Estudiantes de Institutos van a los campus de Intel en Israel tras la escuela para aprender. Un estudiante escribió en su evaluación del programa:
“Las matemáticas se convirtieron –de repente- en algo emocionante, especial, bello y —quién podría creerlo— simple”.

En San José, California, cerca de la sede de Santa Clara de Intel, jóvenes con discapacidades aprenden a montar en bicicleta —y mejoran su seguridad y su independencia en el proceso— con la ayuda de Intel y del grupo no lucrativo nacional llamado Lose the Training Wheels (“Deja los Ruedines”).

En la India un voluntario de Intel enseñó a los jóvenes cómo crear un jardín de cocina y les dio información fundamental sobre salud que les permitió a los estudiantes y a sus familias comer y vivir de un modo más saludable. En Brasil los gerentes de ventas de Intel invitaron a jóvenes de comunidades necesitadas a los campus de Intel para ofrecerles educación y prácticas.

Los beneficiarios del creciente voluntariado de Intel no fueron tan sólo humanos. En Massachusetts, un programa para salvar un colorido halcón Krestel en peligro está adelantado con relación a la agenda prevista gracias a los empleados de Intel, que construyeron las cajas de madera requeridas
para la anidación. Los voluntarios de Intel adoptaron tortugas en Malasia y equiparon a una tortuga llamada Intel con un transmisor vía satélite para ayudarles a los expertos a diagnosticar por qué la población de estos animales está disminuyendo.