Instalan cámara del tamaño de un piano en telescopio espacial

Tomado de Yahoo
 
Para hacerlo tuvieron que superar la dificultad de un perno que no giraba. John Grunsfeld y Andrew Feustel intentaron removerlo infructuosamente con varias herramientas.

Finalmente el control de la misión les ordenó usar toda la fuerza que fuese posible, aun corriendo el riesgo de que el perno se quebrara. De haber sido así, la cámara vieja habría quedado atascada en el interior sin dejar espacio a su reemplazo.

El esfuerzo extra rindió sus frutos aunque demoró el plan de la primera jornada de reparaciones. Fue la primera de cinco caminatas espaciales riesgosas para reparar las partes averiadas del Hubble, instalar instrumentos de tecnología de punta y dar al telescopio mayor poderío que nunca.

Por primera vez, otro transbordador estaba listo para partir en caso que fuese necesario ir al rescate.

Desde el interior del Atlantis, el astronauta Michael Massimino felicitó a los dos caminantes espaciales por la tarea.

Cuando la caminata espacial se aproximaba a las cuatro horas, los dos iniciaron su tarea siguiente, reemplazar una unidad de datos de computación que se averió hace algunos meses. También deberán instalar un aro de abordaje para que una nave robot pueda guiar el telescopio a las aguas del Pacífico dentro de muchos años.

El Atlantis y sus tripulantes viajan en una órbita especialmente alta _563 kilómetros (350 millas) de la superficie terrestre_ que está plagada de trozos de satélites destruidos.

Una pieza de 10 centímetros (4 pulgadas) de basura espacial pasó a unos tres kilómetros (dos millas) del transbordador el miércoles por la noche, horas después que el transbordador se acopló al telescopio. Aun algo tan pequeño puede causar grandes daños.

Grunsfeld y Feustel necesitaron remover primero una cámara de 15 años para reemplazarla por un modelo más moderno. Cada una de ellas tiene el tamaño de un piano y son difíciles de manipular.

El telescopio con su nueva cámara _de 132 millones de dólares_ podrá escudriñar el universo con una profundidad que le permitirá atisbar de 500 a 600 años después de la creación.

La cámara anterior fue instalada en diciembre de 1993 durante la primera misión de reparación del Hubble para remediar su visión borrosa. Sus imágenes fueron notables. La cámara vieja, que ha efectuado más de 135.000 observaciones, está destinada al Museo Smithsoniano.