Redes de cableado estructurado son capaces de soportar la más amplia variedad de aplicaciones de video de nivel empresarial

Los avances en las tecnologías de video vigilancia y transmisión de video de banda ancha han dado lugar a avanzados sistemas capaces de entregar los más altos niveles de desempeño, calidad de imagen, flexibilidad e inteligencia; capacidades que sólo pueden ser alcanzadas con la aplicación de tecnologías basadas en IP y una adecuada infraestructura de cableado estructurado.

De acuerdo con Valerie Maguire, ingeniero de ventas globales de Siemon, existe una creciente tendencia  entre los profesionales de diseño arquitectónico y propietarios de edificios a  soportar las aplicaciones de vigilancia, transmisión y otras aplicaciones de vídeo mediante la infraestructura de cableado de telecomunicaciones, debido a las múltiples ventajas que esto conlleva en cuanto a flexibilidad, escalabilidad, disminución del costo total de propiedad, y capacidades de inteligencia de la red. Además, la convergencia de voz, datos y aplicaciones de vídeo sobre una infraestructura común, permite una gestión más eficaz de la infraestructura y de los activos.

Anteriormente consideradas como un requisito exclusivo de ambientes de alta seguridad, los sistemas de circuito cerrado de televisión (CCTV [Closed Circuit Television Systems]) y de vigilancia por video, son ahora de uso común en edificios de oficinas, entornos educativos, de salud, industriales y financieros, estructuras externas, e incluso en las calles citadinas.

Según un informe de RNCOS  Industry Research Solutions, el  mercado mundial de CCTV (incluyendo tanto analógico como basado en IP) se elevó a una tasa de crecimiento anual compuesto de 24.28 % en 2007 sobre el 2006 y se prevé un anual compuesto de aprox. 23 % entre el 2008  y 2012. Paralelamente, de acuerdo con Multimedia Intelligence, el mercado de cámaras de video vigilancia sobre IP creció cerca del 50% en el 2007 (hasta unos US$500 millones a nivel mundial) y este segmento del mercado está creciendo cuatro veces más que el mercado de vigilancia en su totalidad.

Tradicionalmente, los sistemas de circuito cerrado eran estáticos y desplegados como sistemas analógicos, soportados por cables coaxiales, sin embargo, los avances tecnológicos han facilitado una mayor disponibilidad y alcance en cuanto a costos de baluns (dispositivos adaptadores de impedancias) y dispositivos direccionables IP, lo que ha permitido evolucionar los sistemas de vigilancia, convirtiéndolos en aplicaciones perfectamente habilitadas para operar sobre cableado balanceado de par trenzado.  En el caso de los dispositivos analógicos, tales como cámaras, y monitores de circuito cerrado de televisión (CCTV), estos vienen generalmente configurados con conectores para cable coaxial BNC o Tipo F y requieren el uso de baluns de video para posibilitar la transmisión sobre cableado de cobre.  Por otra parte, los dispositivos de video habilitados para IP, están preconfigurados para aceptar conectores del tipo RJ-45 y ofrecen capacidades de plug-and-play con el cableado estructurado.

Sin embargo, “son los sistemas de vigilancia basados en IP los que representan el futuro de la video vigilancia, pues ofrecen la ventaja adicional de que son más flexibles e inteligentes”, afirma Maguire.  Algunos de los  beneficios que se desprenden de la utilización de una red de telecomunicaciones basada en cableado estructurado para soportar las aplicaciones de video basadas en IP, incluyen:

La capacidad de un monitoreo activo: a diferencia de las tecnologías analógicas tradicionales, con las cuales si el material no es activamente monitoreado, los eventos o comportamientos sospechosos podrían pasar desapercibidos; con un sistema de vigilancia basado en IP, es posible generar alertas para reportar comportamientos anormales. Por ejemplo mediante la activación de detectores de movimiento, sensores de audio, o mecanismos para evitar adulteraciones, se pueden generar un mensaje de texto SMS o de correo electrónico al operador de seguridad.

Adicionalmente, mientras que las imágenes recogidas por cámaras analógicas son grabadas en voluminosos casetes, que deben ser cambiados periódicamente y almacenados, las imágenes de una cámara IP son grabadas en formato digital, en servidores o discos duros, permitiendo obtener redundancia, monitoreo descentralizado, mejor calidad de imagen y mayor longevidad de las grabaciones. Además pueden almacenarse sin la necesidad de intervención humana o cambio de cintas. Los tiempos de grabación son mayores y, gracias a algoritmos de compresión dentro de los dispositivos y secuencias de video, estas grabaciones pueden accederse instantáneamente y mirarse virtualmente en dondequiera que las políticas de seguridad permitan, e incluso ser vistos simultáneamente desde varios puntos de la red.

Este tipo de dispositivos ofrece además funciones de paneo, inclinación y zoom remoto (PTZ), que pueden ser controladas remotamente desde un teclado IP. Esta funcionalidad es fácilmente soportada por el cableado estructurado mediante el uso de baluns de video, que utilizan un solo par (el par terminado en los pines 7 y 8), para transmitir tanto video como comandos PTZ. “Debido a que estas soluciones operan sobre un solo par de un cable de cuatro pares, representan una excelente oportunidad para tomar ventaja de las capacidades de uso compartido de cable de la solución TERA™ categoría 7A de Siemon”, señala Maguire.

Maguire explica que debido a su gran ancho de banda, el sistema TERA® permite soportar conjuntamente hasta cuatro aplicaciones por cada cable de cuatro pares, incluyendo aplicaciones de datos, voz, video, seguridad y automatización. Al estar cada par  individualmente blindado, se anula la interferencia entre pares, permitiendo con ello que cada par pueda ser utilizado por una distinta aplicación.

Este tipo de cableado permite además, la alimentación eléctrica de dispositivos (tales como teléfonos IP, cámaras, puntos de acceso inalámbrico, sensores de automatización, etc.), por el mismo cable de datos de par trenzado. Dependiendo de la ubicación, proveer energía por separado a los dispositivos de CCTV, puede variar desde inconveniente hasta prácticamente imposible y esta necesidad no puede evitarse en las implementaciones mediante cable coaxial. Las emergentes tecnologías de PVD (power-video-data) utilizan un par de transceptores de video activos para soportar las aplicaciones CCTV y eliminan la necesidad de cordones de energía externos, al transmitir video (un par), data (dos pares) y energía (un par) sobre un cable de telecomunicaciones de cuatro pares.

Otra ventaja mencionada es la escalabilidad y flexibilidad para realizar cambios o adiciones, debido a la característica plug and play, que permite a las cámaras direccionables IP ser colocadas en cualquier lugar dentro de la infraestructura y ser fácilmente movidas o agregadas a medida que el sistema crezca o necesite cambiar.

Más allá de los sistemas de circuito cerrado, la convergencia de las tecnologías de video y de redes ha dado lugar a IPTV – la transmisión de video de alta definición sobre la red de telecomunicaciones, mediante paquetes basados en el protocolo Internet (IP). Esta tecnología emergente ofrece a los usuarios una experiencia bajo demanda y capacidades de acceso a Internet para proveer información, como por ejemplo: predicciones del tiempo, cotizaciones de bolsa y streaming de videos (capacidad de ver u oír un archivo directamente desde una página web sin necesidad de descargarlo al ordenador). La flexibilidad para manejar contenidos ha convertido a IPTV en una tendencia creciente en la industria de hospedaje, hospitales y ambientes residenciales.

Los principales retos asociados con IPTV incluyen maximizar la compresión para asegurar que los requerimientos de ancho de banda no sean excedidos, que la calidad de la imagen no sea afectada por errores de congestión en las líneas y minimizar retrasos asociados con el cambio de canales. El desempeño de esta tecnología mejorará significativamente, una vez que las infraestructuras se hagan más capaces de soportar mayores velocidades de Ethernet, como 1000BASE-T y 10GBASE-T, que permitirán eliminar los cuellos de botella y soportar una transmisión de contenido superior.

Si bien para algunos la necesidad de soportar las aplicaciones de vigilancia en su infraestructura, puede no estar prevista en la actualidad, no se puede ignorar que al aumentar los requisitos de seguridad en todo el mundo, la industria de vigilancia está creciendo rápidamente. Entonces, la recomendación es incluir canales adicionales de par trenzado dirigidos específicamente para aplicaciones de vídeo en los planes de cableado para responder a futuras necesidades del sistema.

Con la habilidad de utilizar la infraestructura de telecomunicaciones, un edificio puede volverse totalmente automatizado utilizando un solo sistema de cableado. Esta automatización puede incluir no sólo CCTV, sino también control de accesos, sistemas de fuego y seguridad (de la vida), sistemas de automatización de edificios, voz, transmisión de video y, por supuesto, tráfico de red.