IVIC busca talento científico en los liceos

Más de 150 estudiantes de los últimos años de educación media se han adentrado en los laboratorios del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) durante el periodo vacacional. Han conocido de que tratan varios de los más de 250 proyectos de investigación que desarrolla esta institución y han desarrollado actividades de índole científico que buscan, en última instancia, despertar –y mantener- la llama de la vocación científica.

No es un secreto que Venezuela necesite desarrollar aún más sus capacidades científico-tecnológicas. También reclama generaciones de relevo en la materia. El Plan Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación 2005-2030 expresa la importancia de la formación de talento humano y por tanto lo apunta como de sus objetivos estratégicos.

¿Dónde buscar a los futuros científicos? ¿Cómo convencer a los adolescentes de la importancia de la ciencia? El IVIC se planteó estas preguntas y en el año 2006 creó el Programa Institucional Juventud Científica, cuyo objetivo es despertar vocaciones científicas en los estudiantes de bachillerato de los últimos años por medio de la asignación de actividades científicas durante el periodo de vacaciones escolares.

Isabel Pérez de Peña, Gerente del Centro de Desarrollo Comunitario, explicó que el programa  busca captar jóvenes para que se formen en carreras de investigación, además de promover la formación de potenciales expertos que generen nuevos conocimientos para contribuir con el crecimiento científico y técnico de la nación.

Ya han egresado cuatro cohortes de jóvenes que han participado en esta iniciativa. En la más reciente se inscribieron 42 estudiantes, quienes –como en años anteriores- recibieron talleres sobre el método científico, realizaron visitas guiadas por las instalaciones del IVIC y fueron asignados –de acuerdo a su preferencia- a varios de los laboratorios del Instituto, bajo la supervisión de personal de investigación de la Institución.

Aun cuando es temprano para conocer el destino universitario de estos jóvenes, durante la presentación pública de los estudiantes sobre sus actividades científicas en el IVIC se pudo apreciar cómo se apropiaron del conocimiento sobre los proyectos de investigación y el enriquecimiento de su vocabulario técnico.

Por ejemplo, Gabriel Ledezma, estudiante del colegio “Nuestra Señora del Carmen”, ubicado en El Sombrero, estado Guárico, estuvo adscrito al Laboratorio de Fotocatálisis, Energía y Ambiente del Centro de Química. Allí aprendió acerca de las técnicas de oxidación y cómo éstas permiten la descontaminación del agua. Al igual que Rubén Blanco, de la unidad educativa “Santa Lucía de Siracusa” de los Valles del Tuy, quien conoció que los erizos de mar contienen compuestos químicos, entre ellos el calcio, necesario para el ser humano.

Otro reto superado fue lograr cautivar a los más desinteresados. “Yo no estaba muy motivada con la ciencia y desde que conocí este programa me he motivado más y me gusta mucho más la ciencia de lo que antes me gustaba” confesó Andrea González, estudiante del colegio “La Salle” de Mérida. Al respecto Rubén Blanco apuntó: “Es como estudiar divirtiéndose”; mientras que Mónica González, del Liceo “Manuel María Villalobos” de Carrizal, calificó el periodo en el IVIC como una oportunidad para aprender más sobre ciencia.

Por su parte, Henger Maiso, proveniente del liceo “Tamanaco” de Los Teques, tras participar en “Juventud Científica” confirmó su orientación vocacional: le apasiona más la física que la química.  Otros estudiantes, complementaron su formación y opinaron que el programa fortalece los valores éticos y críticos en los estudiantes, además de permitir el desarrollo de las aptitudes científicas y el interés por la ciencia de cada individuo, de acuerdo con Gabriel Ledezma

No sólo los estudiantes aprenden. Manuel Caballer y José Azócar, científicos adscritos al Departamento de Oceanología y Ciencias Costeras del IVIC, señalaron que de la interacción con los jóvenes estudiantes, los expertos también se enriquecen. “Te obligan a replantearte preguntas. Más que lo que ellos aprenden de nosotros,  también hay que plantearse  lo que nosotros aprendemos de ellos” dijo Caballer.

Azócar agregó también que el grupo de estudiantes que se forman en “Juventud Científica” representa una eventual sucesión: “Uno quisiera que esto se reflejara en el país. A la ciencia le hace falta esto, sembrar la generación de relevo”.

Estudiantes entrevistados también comparten su opinión. Por ejemplo, a Keiver Núñez, del colegio “Sagrado Corazón de Jesús” de Los Teques, le encantaría que otros alumnos se inscribieran en el programa del IVIC para “formarse como científicos que son muy importantes para el desarrollo de una nación como Venezuela”. Incluso recomiendan que la iniciativa no se restrinja a las vacaciones escolares, según Karliana Díaz, del colegio “Manuel María Villalobos” de Carrizal.

Otros renuevan su imagen sobre el IVIC. “Creo que la experiencia más importante de este programa es conocer la actividad que realizan los científicos acá en el IVIC, que no siempre es estar en un laboratorio (…). También realizan investigaciones que tienen mucho que ver con los problemas que afectan a nuestra sociedad, por ejemplo enfermedades como cáncer, dengue, malaria, se investigan en distintos laboratorios” dijo Keiver Núñez, uno de los participantes de la edición 2009.

María Cañete, coordinadora de “Juventud Científica” espera que los estudiantes compartan públicamente sus opiniones y además de convertirse en multiplicadores, se enlisten en las carreras de pregrado de ciencias y terminen desarrollando en Venezuela su carrera como investigadores. Se sembró la semilla, habrá que esperar si el árbol crece.

Algunos números

De acuerdo con el informe de actividades del programa “Juventud Científica”, elaborado por el Centro de Desarrollo Comunitario del IVIC, 155 alumnos han participado: en el año 2006 participaron 26 estudiantes; 36 en el 2007; 51 en el 2008 y 42 en el 2009.  Un total de 23 estudiantes han vuelto al IVIC a realizar su trabajo especial de último año de bachillerato.
La iniciativa busca estimular y promover el interés por las actividades científicas en los jóvenes alumnos de educación media para contribuir a aumentar la población de científicos venezolanos.  Aparte del periodo intensivo de actividades durante las vacaciones, el Centro Comunitario dicta talleres de método científico durante todo el año. Para más información comunicarse con el número telefónico: (0212) 5041267