Tecnología: ¿Ventaja competitiva o Talón de Aquiles?

Con el potencial de generar ventajas competitivas y herramienta necesaria para subsistir en la economía global, las Tecnologías de Información y Comunicación se han convertido en el talón de Aquiles de las organizaciones. A la par del desarrollo tecnológico, el lado oscuro también evoluciona vertiginosamente: el delito también se globaliza.

La ingenuidad y el desconocimiento tornan frágiles a las organizaciones más actualizadas. Los cibercriminales apuntan hacia el eslabón más débil: un usuario final desprevenido y no suficientemente educado, modelos de gestión tecnológica rezagados o con escasa visión del riesgo, inadecuados sistemas de control, una organización de recursos humanos, prácticas o procedimientos altamente vulnerables a los ataques o incidentes, cuya procedencia puede ser tanto interna, como externa.

Así, la extracción y venta de información confidencial, o la clonación de medios de pago, por citar algunos de los delitos más generalizados, proliferan casi impunemente, mientras los encargados de actuar ante los hechos obtienen resultados muy escasos, si no infructuosos.

¿Cómo resguardar los activos de información de manera eficiente?, ¿cómo diferenciar un incidente informático de un delito?, ¿cuál es el rol del abogado?, ¿qué debe hacer la empresa?, ¿a dónde acudir?, ¿quién levanta la evidencia?, ¿cuáles son las acciones policiales y cuáles las acciones del tecnólogo en la empresa?, ¿cómo estar preparados en el futuro ante los avances tecnológicos?

Como respuesta a las múltiples inquietudes sobre cómo minimizar las vulnerabilidades de los sistemas y conocer estrategias técnico-legales para enfrentar este moderno y sofisticado tipo de delito, el próximo 10 de noviembre se llevará a cabo TEL+D, Encuentro de Telemática y Derecho, el cual reunirá en el Salón Naiguatá del Hotel Tamanaco, al más destacado panel de especialistas. El empresario, el jurista, el experto en tecnología y el hacker, analizarán las variables que amenazan la seguridad cibernética con el propósito de aportar soluciones interdisciplinarias en la prevención, identificación y actuación ante este tipo de incidentes

“Mantener una postura reactiva, a posteriori, contribuye a que la tasa de resolución de casos sea sumamente baja y la cifra de delitos no esclarecidos, muy elevada. Desde  este escenario, las posibilidades de recuperación de daños, acuerdos reparatorios judiciales e identificación del agresor, son muy bajas”, señala Milthon J. Chávez, asesor internacional en seguridad informática.

La auditoría informática continua es la estrategia de menor costo y de mayor efectividad en la prevención de ilícitos y un aliado de la inteligencia de negocios. De igual forma, una vez se presuma la ocurrencia del hecho, la auditoria forense bien conducida, puede llegar a la determinación de responsables, salvaguarda y recuperación de los activos. Tanto el tratamiento previo, como el posterior suponen una serie de procedimientos que exigen del auditor ciertos conocimientos básicos en el ámbito jurídico, para asegurar resultados exitosos en la investigación criminal.

Evitar que los daños ocurran en los sistemas de información o a través de estos, supone también capacitar al recurso humano y concientizar usuario final.

“En Venezuela existe una imperiosa necesidad de fortalecer el área de seguridad informática desde una perspectiva interdisciplinaria, no sólo a nivel del tecnólogo, sino de la gerencia. Si bien somos uno de los países más avanzados en cuanto a adopción de tecnología de punta, la manera de gestionarla resulta muchas veces inadecuada”, comenta Jesús Ramón Rodriguez, director del Instituto de Instituto de Estudios Jurídicos, Telemáticos y de Seguridad Corporativa, Juristelseg, ente organizador del evento.