La importancia de la movilidad social

La ‘Próxima Generación’ adoptó la telefonía celular y la participación en las tecnologías sociales. Constituye la primera ola de consumidores totalmente inmersos en la cultura de la telefonía celular y son los que realmente "entienden" el networking y las aplicaciones sociales. Si combinamos ambos, terminamos con una revolución en la computación social.

Pero ¿cuál es actualmente el estado de situación en este espacio emergente?, ¿Las políticas de tecnología se interponen en su progreso? y ¿Cuáles son las aplicaciones que la impulsan?

Según el informe ‘Smartphone Future 2010–2014’ de Portio Research, los teléfonos inteligentes sumaban el 13.8% del número total de terminales que se vendieron durante 2009. Se estima que dicho porcentaje alcanzará el 24.9% hacia fines de 2014, con enormes expectativas de crecimiento para los mercados emergentes como India y Nigeria. Este sector de mercado en rápida expansión repercute en términos de la adopción de la computación social, con consumidores ávidos por absorber la cultura del networking social  y medios compartidos a través de sus terminales de alta gama.

Ciertamente, ComScore reconoce que de los 1.1 mil millones de usuarios activos de Internet en todo el mundo, 738 millones son usuarios asiduos de los sitios de networking social – alrededor del 67%. Si los sumamos a los usuarios frecuentes de otras opciones de computación social como el blogging, las cifras alcanzan el 76%. En la actualidad, los consumidores destinan aproximadamente el 42% del tiempo que pasan en línea a los servicios de networking social, pero lo más interesante es la metodología de acceso en línea.

Una publicación fascinante de leer es el estudio reciente de los usuarios de networking social en Japón (donde suelen desarrollarse las tendencias de la cultura tecnológica) realizado por Mobile Marketing Data Labs. Revela que solo el 75.4% de los consumidores japoneses acceden a sus servicios de computación social desde sus celulares. Eso se compara con apenas un 2% que dijo acceder a estos servicios a través de su PC. Esta es la tendencia que impera en el mundo desarrollado. En estas regiones hay más personas 

con acceso a celulares que a computadoras, por lo que rápidamente adoptaron los servicios emergentes de networking social.

En Europa, según un informe reciente de Forrester llamado ‘Why Mobile Could Reinvent Social Computing’ (Por qué la tecnología móvil podría reinventar la computación social) (de octubre de 2009), un promedio del 7% de las personas entre 16 y 24 años de edad ya acceden a los sitios de networking social desde sus teléfonos celulares, comparado con el 3% de los consumidores de servicios en línea de toda Europa. Asimismo, un informe del JRC Institute for Prospective Technological Studies, ‘The Impact of Social Computing on the EU Information Society and Economy’ (El impacto de la computación social en la sociedad de la información y la economía de la UE), revela que hacia fines de 2008, el 41% de los usuarios de Internet de la UE participaban en actividades de computación social, una cifra que subía al 64% al incluir solamente a los usuarios menores de 24 años.

Según el mismo informe de Forrester, “los teléfonos móviles tienen el potencial de convertirse en el eje de las actividades de la Computación Social”. Esto no nos toma por sorpresa, ya que ambas tecnologías existen para mejorar la comunicación. Sólo piensen en YouTube como un ejemplo de la combinación perfecta entre un teléfono equipado con cámara de video y la cultura de compartir en línea. Su éxito es de tal magnitud que si YouTube fuese un país, sería el tercero en población en todo el mundo. Esto sirve para demostrar que para poner en marcha una revolución basta con tener el catalizador apropiado.

Durante años, las personas soñamos con una sociedad ‘siempre conectada’ en la que una combinación de redes WiFi y banda ancha permitiera la disponibilidad de Internet todo el día, estemos donde estemos. Para la mayoría, la realidad ha sido más bien ‘no siempre disponible cuando más se 

la necesita’. Sin embargo, como lo demuestra la Próxima Generación, no necesariamente tiene que ser ese el caso si uno está preparado para dar el salto desde la banda ancha fija a la banda ancha móvil.

El estudio ‘Mobile Broadband Study’ (Estudio sobre la banda ancha móvil), que publicó recientemente CCS Insight, sugiere que la banda ancha móvil hará explosión este año en Europa, con cifras de suscriptores y ganancias que se duplicarán hacia 2011. En otras partes, esa explosión ya es un hecho. Según Alexei Poliakov, un analista con un interés particular en el mercado móvil de Japón, la penetración de banda ancha móvil de 3G en Japón ya alcanzó el 95% del mercado, y el 84.3% de los consumidores móviles contratan planes de datos 3G.

El tipo de penetración de la tecnología 3G que se evidencia en Japón promueve el desarrollo temprano de una cultura de networking social localizada. Twitter cuenta con alrededor de medio millón de usuarios japoneses y Facebook tiene 1.5 millones, mientras que la red Mixi, de origen casero, cuenta con la impresionante cifra de 17 millones. Estas redes apelan a la cultura de los videojuegos tan arraigada en Japón – y ellos no temen cobrar por los contenidos premium.

Hacerla rentable
La gran pregunta en boca de todos en el negocio de la computación social móvil es cómo hacerla rentable. Es más, algunos hasta se preguntan si esto es posible siquiera. Sin embargo, la experiencia japonesa demuestra que la monetización no es un problema cuando los consumidores ya están acostumbrados a pagar bienes y servicios utilizando sistemas de facturación basados en la telefonía celular.

 

Ciertamente, el mercado cree que hay dinero en el networking social móvil. La empresa Gartner,  dedicada a la investigación sobre tecnología, informó recientemente que si bien Twitter como tal no generó ganancias, atrajo una inversión de U$S 100 millones sobre una valorización de mil millones de Dólares. Pero hasta eso palidece al lado de Facebook que, hacia fines de 2007, convenció a Microsoft de hacer una inversión que valorizó a la empresa en 15 mil millones de Dólares.

Ambas valorizaciones fueron posibles gracias al crecimiento masivo del número de usuarios de las empresas en periodos de tiempo relativamente cortos. Por ejemplo, en un periodo de 12 meses, Twitter creció de 3 millones a 30 millones de usuarios, mientras que Facebook experimentó un crecimiento de sus usuarios móviles de 20 millones a 65 millones en solo ocho meses. Antes de la explosión de la burbuja de las punto com, los inversores en Internet recitaban el mantra ‘el contenido manda’, pero hoy eso bien podría reemplazarse por algo como ‘el dinero va hacia donde estén los usuarios’.
 
Los últimos pronósticos sugieren que las ganancias totales por servicios móviles superarán el billón de Dólares en el 2013, mientras caen las ganancias provenientes de los servicios de voz. Mark Newman, Chief Research Officer de Informa Telecoms & Media, dice: “El incremento de las ganancias por servicios de datos se acelera debido al crecimiento en la adopción de tecnologías más avanzadas y servicios de banda ancha móvil, así como también nuevas interfaces en las terminales y estrategias de contenido móvil basadas en almacenes de aplicaciones y no en jardines vallados". Ciertamente, la empresa de investigación Juniper pronosticó que para el año 2014 se producirán casi 20 mil millones de descargas de aplicaciones móviles.

 

Según Forrester, los pioneros que “ingresaron al mercado para crear comunidades ‘a la medida de la movilidad’ en territorios emergentes… tienen más probabilidades de éxito”. Esto se debe a que estos mercados carecen de penetración de la PC y existe en ellos una menor conciencia de las grandes marcas que los países más avanzados tecnológicamente dan por sentadas.

No es  que podamos ignorar a las grandes marcas a la hora de analizar los resultados finales, dado que es aquí donde vemos la mayor actividad en términos de actualización de sitios y aplicaciones para atender distintos dispositivos y plataformas móviles. Partiendo del supuesto que los números importan cuando hablamos de monetización, no sorprende que los fabricantes de terminales hayan sido rápidos en asociarse con las grandes marcas. Forrester predice que la diferenciación en el mercado vendrá asociada con "el grado de integración de las terminales con las marcas de  networking social” – algo que logra la subsidiaria de Hutchison Whampoa, INQ, por ejemplo, al posicionarse como fabricante de terminales móviles sociales.
 
Los operadores de red también se suben a este tren en particular, entre otras razones porque (como hemos visto) los usuarios de la computación social móvil tienden a ser ávidos comunicadores, y eso es bueno para el negocio. Por ejemplo, Orange cuenta con su servicio de Vida Social, que agrega acceso a múltiples redes sociales. El año pasado, la empresa anunció que el número de usuarios que accedía a las redes sociales a través de la red de Internet móvil de Orange se había casi duplicado a poco menos de un millón por mes.

Las únicas empresas que parecen tener dificultades en desarrollar un nicho importante en el espacio de los servicios sociales móviles son las del tipo de Google, Microsoft y Yahoo!, que cuentan con grandes participaciones en los 

mercados de web mail y Mensajería Instantánea, pero no han encontrado el camino para convertir este alcance en un público social y carecen de ganancias provenientes de redes sociales conocidas hasta el momento. Pero seguramente eso ocurrirá en los próximos años, en forma de ganancias provenientes de datos y comunicaciones, publicidad, contenido premium y, tal vez lo más importante, mayor lealtad del usuario – especialmente en el mercado notoriamente volátil de los operadores de redes y terminales móviles, donde la rotación de los usuarios es un problema perenne.

¿Qué es lo que impulsa la adopción?
Pero la computación social es más que el networking social – si bien esta sigue siendo una fuerza impulsora importante. Los medios compartidos son noticia por las razones equivocadas, con las notas sensacionalistas sobre las descargas ilegales de música y películas cada vez más frecuentes. Sin embargo, esa posibilidad de compartir adquiere una perspectiva totalmente diferente cuando se trata de la computación social: pensémoslo más en términos de un ambiente donde podemos compartir nuestros álbumes de fotos familiares (Flickr) o instantáneas (Twitter), o hasta archivos de video (YouTube). Según Forrester, alrededor del 5% de los propietarios de teléfonos celulares de Europa suben fotografías a la red directamente desde sus teléfonos celulares.
 
Si bien marcas reconocidas como Facebook, Flickr, Twitter y YouTube dominan la cobertura mediática de la computación social, la movilidad genera nuevos servicios y aplicaciones totalmente originales. Tomemos como ejemplo al networking geosocial. La empresa ABI Research estimó que solo las ganancias del networking social móvil basado en la localización alcanzará los U$S 3.3 mil millones para 2013. Actualmente, uno de cada tres usuarios de teléfonos inteligentes accede a los Servicios Basados en la Localización (LBS, según su sigla en inglés), según la empresa de análisis web Compete, 

que también afirma que casi el 75% de las aplicaciones LBS utilizadas en el iPhone son productos comerciales. Parecería que los LBS ya alcanzaron el potencial de monetización de la computación social móvil. Compete también concluyó que los usuarios de los LBS gastarán más en sus contratos de servicios de red que otros, haciéndolos atractivos para los operadores.

Pero para entender realmente el impacto de la computación social móvil, debemos ir más allá del concepto del networking social basado en la red – aun más allá de los servicios emergentes de geolocalización– para centrarse en las funciones esenciales del terminal móvil: comunicación por voz y mensajes de texto. Mezclemos estos con todo lo demás que sabemos acerca de la computación social y comenzaremos a ver el verdadero poder del medio, cortesía de servicios como Nimbuzz e eBuddy, que permiten descubrir donde se encuentran los amigos, qué están haciendo y quienes están disponibles para chatear (vía VoIP) o texto (por múltiples servicios de chat basados en Mensajería Instantánea) en este mismo momento.

El próximo gran lanzamiento
A pesar de toda la exageración y actividad que genera la computación social móvil, queda mucho trabajo por delante para maximizar la propuesta de valor. Los operadores de red, los fabricantes de terminales y los servicios en línea deben volverse más abiertos y menos proteccionistas respecto de las tecnologías que promueven.

La libreta de contactos del consumidor se encuentra actualmente distribuida en múltiples teléfonos, plataformas y servicios, con interoperabilidad limitada. Un paso hacia los estándares abiertos aseguraría que los consumidores obtengan acceso a sus libretas de contactos sociales independientemente de la red que utilicen, y promovería aun más crecimiento. Por ejemplo, Vodafone ha incursionado en el terreno de la interoperabilidad social con la iniciativa 

360, que permite que los clientes de otras empresas accedan a algunas de sus redes sociales a través del celular.
 
En última instancia, si la convergencia de las redes sociales y las comunicaciones móviles continúa al ritmo actual, los teléfonos celulares se convertirán en el centro del mundo de la computación social.

Una cuestión de confianza
Si el mundo de la computación social va a girar en torno a los terminales móviles, los operadores deberán posicionarse como habilitadores de confianza. En gran medida, los consumidores ya confían en su operador de red móvil en términos de protección de datos de voz, datos de mensaje de texto, información de contactos y demás. Es solo un pequeño salto de fe confiarles la seguridad de sus identidades digitales en línea a las mismas personas.

Involucrando a los usuarios móviles
Un aspecto frecuentemente ignorado de la computación social es de qué modo les permite a los usuarios acceder no solamente a sus familiares y amigos, sino también a las últimas noticias en todo el mundo. De hecho, para muchos, la verdadera innovación de incorporar la movilidad al conjunto de los productos de computación social ha sido involucrar a los usuarios como jamás se hizo antes. Las noticias ya no son algo para experimentar a la distancia como espectador. Hoy, los consumidores pueden participar de la nota capturando el evento en tiempo real, ya sea enviando imágenes y videos de la nota misma, o siendo parte del debate pertinente. Por primera vez las noticias se han tornado verdaderamente interactivas, y hoy, solo la computación social móvil puede ofrecer esta experiencia mediática de inmersión: dar forma y anunciar las noticias.