“Crece la normativa pero no es eficiente para evitar el lavado de dinero”

 “Algunos países han ido creciendo en normativa y no quiere decir que crecer en normativa dé garantías de eficiencia. Tenemos países con normativas muy modernas pero su aplicación es ineficiente. Es un asunto de conciencia, un tema de convicción, que debe comenzar desde la planta asesora política al educar no sólo el sistema financiero, sino incluso al ciudadano común. A medida que eso exista, podríamos ser más eficientes”, aseguró William Chinchilla Sánchez orador de la VI Conferencia Internacional Antilavado de Dinero y Contra el Financiamiento al Terrorismo que se celebra desde hoy 7 de julio en Caracas.
 
También Mónica Jiménez, experta financiera para el programa de asistencia legal para América Latina y el Caribe de la Oficina de ONU contra la Droga y el Delito, señaló durante su exposición que “este delito está asociado no sólo al narcotráfico, sino a todas aquellas actividades que generen recursos ilícitos como la trata de blancas y la corrupción; así como todo lo que tiene que ver con procesos de extorsión, tráfico de armas, y delitos de administración pública contra entidades financieras”.
 
Coincidió Alejandro Rebolledo, asesor y especialista en el área, que a escala mundial preocupa la acción del narcotráfico, del fraude y de las estafas, pero concretamente en Venezuela, “la corrupción y las actividades vinculadas a los bienes raíces y al sector de la construcción, representan un trecho más expedito para el enriquecimiento ilícito”. A su juicio la nueva legislación contra delitos cambiarios puso al descubierto una realidad más oscura en el país: “Vivimos dentro del mercado negro”.
 
Durante dos días de intensa jornada, especialistas internacionales de todas partes del mundo debatirán sobre esta problemática que ha tenido un crecimiento alarmante en los últimos años, particularmente luego de la larga crisis financiera.  Los registros de actividades sospechosas en seis de las economías latinoamericanas más importantes han repuntado, por lo que el encuentro servirá  no sólo para alertar sobre las nuevas formas de legitimación de capitales sino también en demanda de mayores  regulaciones para frenar su expansión.
 
En Latinoamérica, el aumento del lavado de dinero ha sido detectado por los entes regulatorios con el crecimiento de los reportes de actividades sospechosas. México y Brasil encabezan la lista con cifras alarmantes de presunta legitimación de capitales a través de movimientos de los carteles aztecas de la droga que pudieron estar manejando alrededor de 9 billones de dólares en el 2009, aproximadamente 5% del Producto Interno Bruto (PIB), según las autoridades locales; mientras que el gigante del sur reportó a través de su Unidad de Inteligencia Financiera, la investigación de 22.042 informes de la banca, 1.392.597 actividades dudosas provenientes del área aseguradora y 1.246 registros de nebulosa procedencia del mercado de capitales.
 
Colombia no se quedó atrás y en el mismo período, experimentó un repunte de 32% en los registros de presuntas actividades ilícitas y Perú contabilizó unos 2.423 reportes de operaciones sospechosas el año pasado. También Ecuador presentó en 2008 cerca de 98 reportes de operaciones y transacciones que podían estar relacionadas con el lavado de activos, los cuales ascendieron a USD 624.089.563 millones.
 
La Unidad de Inteligencia Financiera venezolana adscrita a la Superintendencia de Bancos (Sudeban), observó 705 casos en el segundo semestre de 2009, que elevaron a 13,34% las cifras de lavado de dinero, con respecto al mismo período del año anterior.
 
Para mayor información visite: http://www.antilavadodedinero.com