CPCV: 40 años de divulgación científica

Era la época de la Asociación Venezolana de Periodistas (AVP), Entonces,  (cosas de la vida) muchos de quienes hoy la cuestionan luchaban por la colegiación y por la promulgación de nuestra ley de ejercicio profesional, que, gracias a esa lucha, se logró al año siguiente: 1972.

En el marco de esa cruzada gremial, o como consecuencia de ella, periodistas como Arístides Bastidas, Pablo Carreño Idrogo, Manuel Isidro Molina, Luis Eduardo Ramos, Jairo Pardey Arrieta, Luis Moreno Gómez y otros, unidos a un selecto grupo de científicos y divulgadores de la ciencia idearon esta organización, concebida como un instrumento de lucha y a la vez de servicio al país.

Desde su nacimiento, el CPCV se propuso bregar para que los diversos medios de comunicación, tanto impresos como audiovisuales, abrieran espacios para la divulgación de contenidos relativos a la ciencia y la tecnología, englobando en este aspecto temas como salud y ambiente,  entre otros.

Adicionalmente, el Círculo pretendió desde sus inicios reunir e interrelacionar a los periodistas del área con los investigadores, los tecnólogos y los hombres de empresa, a fin de fortalecer, no sólo la presencia de la información científica y tecnológica en los medios, sino promover el acceso de nuestro pueblo a esos contenidos, elaborados con pertinencia académica pero con la suficiente claridad y sencillez para ser comprendidos por el lector, oyente o teleespectador más desprevenido.

Varios programas afianzaron la presencia institucional del CPCV en la opinión pública. Uno de ellos, la Cena de la Ciencia, evento anual que reunía en un encuentro cordial y distendido, a los comunicadores y los hombres y mujeres del laboratorio.

Otra iniciativa valiosa fue la creación de la revista “Ciencia al Día”, medio en el cual se exponían, con lenguaje ameno y pedagógico, los temas de la ciencia  “dura” así como las misceláneas de la tecnología, la innovación  y el perfil de los hacedores de ciencia.

Mención especial merecen los cursos de “Periodismo, Ciencia y Producción” en los cuales participaron numerosos estudiantes de educación media en quienes la gente del Círculo sembró, además de la preocupación por la ciencia y la tecnología, el amor por el país y más de una vocación, bien por el periodismo o por la actividad científica.

También el Círculo de Periodismo Científico de Venezuela, con un significativo esfuerzo, editó un conjunto de publicaciones de gran valor divulgativo y didáctico. Igualmente, el CPCV promovió la creación de los premios nacionales y regionales de periodismo científico “Manuel Pérez Guerrero”, “Arístides Bastidas” y “Eduardo Delpretti” para estimular y reconocer el trabajo de los comunicadores en esta área del conocimiento.

Han transcurrido cuatro décadas desde aquellos inicios. Ya muchos de los fundadores no nos acompañan. Además, a lo largo de estos 40 años, el Círculo ha tenido etapas de luz y largos paréntesis de silencio y oscuridad.

Hoy, ya en 2011, el CPCV acaba de elegir una nueva directiva, integrada por hombres y mujeres de todas las generaciones, quienes se han propuesto relanzar, con la inspiración de los fundadores pero mirando hacia el futuro, al Círculo de Periodismo Científico, abriéndolo a los periodistas de hoy y del futuro; acercándose a las universidades, a los centros de investigación y, por supuesto, al gremio del cual forma parte.

Busca el Círculo un nuevo impulso para ser más útil a la sociedad venezolana y para erigirse, como se propusieron sus fundadores, en una referencia ética y pedagógica en tiempos tan confusos y revueltos como los que corren.