Contribuya a la conservación del medio ambiente iluminando su hogar con productos mas eficientes

En este Día Internacional de la Tierra, tomar algunas medidas sencillas y al alcance de sus manos puede contribuir de forma importante para la preservación de nuestro planeta. Cambiar los focos de su casa por opciones más eficientes permitirá por un lado, ahorrar en sus facturas de electricidad y por otro, ayudará a su país a economizar energía, todo en beneficio del medio ambiente.

De acuerdo con el Consejo Mundial de Energía (World Energy Council), el uso de soluciones energéticamente eficientes puede llegar a representar el 50% de la reducción necesaria para disminuir drásticamente las emisiones de gases de efecto invernadero hasta 2050.

Contribuyendo con esta causa, GE Iluminación ofrece información a los consumidores sobre las
características  y ventajas  de los focos fluorescentes compactos (CFLs por sus siglas en inglés):

• Una buena inversión. El dicho: “lo barato sale caro”, definitivamente se aplica al caso de los focos, ya que, a pesar de que los tradicionales pueden costar de 10 a 15 veces menos que los focos ahorradores de energía, los CFLs suelen durar hasta 8-10 años, con una utilización promedio de 3 a 4 horas diarias. Esto permite recuperar la inversión inicial en menos de un año.

• Prácticos y decorativos. Los focos ahora vienen en una variedad de formas y tamaños para adaptarse a la mayoría de los portalámparas, zócalos o sockets de uso común. GE Iluminación cuenta con gran variedad de diseños que se adaptan a la decoración de cada espacio en el hogar. Hasta los focos más pequeño y discretos pueden ahorrar energía.

• Ofrecen larga duración. Este tipo de lámparas están diseñadas para durar de 6,000 a 12,000 horas, con una utilización promedio de 3 horas por día y una red de energía estable. Para todos aquellos que en su hogar tengan lámparas difíciles de cambiar, esto es una gran noticia, ya que tendrán que hacerlo con menos frecuencia.

• Encienden rápidamente. Los CFLs modernos (tubos rectos, en forma de espiral y decorativos) proporcionan luz instantánea, encendiéndose en 0.3 segundos, lo cual es virtualmente imperceptible para el ojo humano.

• Ahorro en el consumo eléctrico y de dinero. Los focos fluorescentes ahorran entre 70 y 80% de energía en comparación con los focos tradicionales. Esto asegura a los consumidores ver una recuperación de la inversión en menos de un año, incluyendo el precio de compra de los focos.

• Son más eficientes. En cuanto a energía se refiere son mucho más eficientes, por ejemplo, para obtener la iluminación correspondiente a un foco de 100 watts se necesita un CFL de tan sólo 23 watts. 

• Generan menos calor. Generan 80% menos calor que los incandescentes, contribuyendo para la reducción del riesgo de incendios. Las lámparas incandescentes sólo transforman un 5% de la electricidad en luz y el 95% restante en calor.

• Ofrecen luz cálida, fresca y fría.  A diferencia de los focos tradicionales, los CFLs ofrecen diferentes tonos de luz (cálida, fresca y fría) que permiten imprimir diferentes ambientes en el hogar o lugar de trabajo, en función del tipo de actividad que allí se desarrolle.

• Formas de deshecho. Al igual que la pintura, las pilas u objetos domésticos de vidrio, las lámparas compactas fluorescentes deben ser desechadas de manera apropiada. Es deber del consumidor conocer las opciones locales de desecho disponibles contactando a su compañía de recolección y tratamiento de desechos local. Si no dispone de opciones, trate de conservar el foco en su empaque original y prevenir que sufra alguna rotura. Si no dispone del empaque original, coloque el CFL en una bolsa de plástico y séllela antes de depositarla en la basura. No envíe a un incinerador un foco fluorescente ni ningún otro producto que contenga mercurio.