YouTube: una herramienta para la difusión del pensamiento bolivariano

La plataforma YouTube es una herramienta que cambió radicalmente la forma de producir, publicar, publicitar y difundir masivamente piezas audiovisuales, superando en apenas una década los mil millones de usuarios. El primer video alojado en la plataforma se subió y expuso al público el 23 de abril de 2005. Desde ese momento hasta hoy, las cifras sólo corren exponencialmente, y para muestra un hecho: cada minuto se suben 300 horas de video a la plataforma.

youtube conatelAhora bien, esta plataforma rápidamente viró hasta convertirse en un emporio comercial que a raíz de su venta a Google (2006), y valiéndose del procesamiento y uso comercial de datos proporcionados por el usuario para la colocación de avisos personalizados (entre otras prácticas), logró ingresos cercanos a las seis mil millones de dólares, según estimaciones de publicaciones financieras estadounidenses.

Esos son los hechos: la plataforma es una extensión del sistema capitalista de mercado. Sin embargo, en varios países del mundo, individuos, colectivos, organizaciones e, incluso, gobiernos se valen de esta plataforma para luchar contra la corriente, exponiendo al mundo alternativas y realidades distintas, alejadas del discurso dominante, y conviertiéndola en un brazo más de la comunicación popular.

La tarea no es sencilla, ya que transnacionales corporativas, mediáticas y del entretenimiento, y gobiernos como el de los Estados Unidos -país que aloja el servidor principal de Youtube- siguen trabajando e imponiendo sus productos e ideales por esta red, al mismo tiempo que censuran a quien “ose” desafiar su hegemonía, bajo un manejo a conveniencia de los derechos de autor.

Venezuela y su activismo audiovisual digital

En los últimos años, y en el caso venezolano, YouTube puede verse como una plataforma de apoyo a los cambios y reformas que vive la Nación desde 1999. Es el espacio que activistas de la red utilizan para difundir aquellas noticias silenciadas por los medios privados que impulsan campañas de invisibilización y desestabilización.

Recientemente, activistas como Larissa Costas y su espacio “A un Click”; Miguel Ángel Pérez Pirela y su segmento “Infraganti”; el conocido Luigino Bracci Roa, junto a medios como Aporrea, teleSUR, Venezolana de Televisión, VIVE Televisión y canales como Ola Bolivariana o también Sucreranda Hugo Chávez Venezuela, entre otros; ejercen una comunicación popular y/o alternativa desde YouTube.

Difusión libre y gratuita

Bracci Roa comentó a Conatel que, desde el punto de vista técnico y mediático, YouTube constituye una forma libre y gratuita para difundir videos, algo que anteriormente sólo era posible a través de la televisión, medio al cual sólo tenían acceso exclusivo las clases económicamente poderosas.

“Organizaciones sociales y comunitarias, nuevos cineastas, medios alternativos y la comunidad en general pueden distribuir libremente sus creaciones, aún sin el apoyo de los grandes medios. Cualquier persona puede subir su video a YouTube y tener uno, dos, tres y más millones de visitas”, resaltó.

Cineastas como Ángel Palacios, Liliane Blazer, David Segarra, entre otros, también son ejemplo, pues sus obras documentales se difundieron por Internet y revelaron al mundo las verdades de acontecimientos como el golpe de Estado de 2002, el consiguiente paro petrolero y hasta la injerencia de Estados Unidos en Venezuela y América Latina.

Derechos de autor

YouTube es víctima de la hegemonía de las grandes industrias del entretenimiento -cine, televisión y música- que, gracias a su poder económico, deciden arbitrariamente mandar a tumbar videos y cerrar canales que ellos consideran no deben existir por “violar” los derechos de autor.

Bracci sostuvo que esa “violación” solo es interpretada así cuando el contenido en cuestión “no conviene políticamente a los intereses que defiende la industria o el medio”. En otras palabras, “YouTube funciona como un intermediario entre transnacionales del entretenimiento y grandes medios con marcada línea política, que utilizan como excusa el concepto de derechos de autor para mandar a censurar videos”, refirió.

Batalla contra la Revolución

La campaña mediática internacional contra Venezuela y la Revolución Bolivariana también se siente en YouTube. En ese sentido, destacan varios casos de censura por razones políticas que -para los activistas- ponen en duda la supuesta neutralidad de la plataforma de videos.

Un caso muy sonado fue el del portal Aporrea, medio alternativo que vio como Youtube cerró su primera cuenta, con más de dos mil videos, de forma arbitraria, por publicar videos sobre las transformaciones sociales que vive el país y para desmotar falsas informaciones que se dicen en el mundo sobre Venezuela.

Igualmente, Luigino Bracci Roa perdió una cuenta con más de 400 videos por un reclamo que hizo el canal español Antena 3, por las mismas razones de Aporrea. “También sufrí amenazas por otras dos cuentas que debí suspender, sólo por utilizar segundos de videos de transnacionales para desmontar rumores contra Venezuela”.

El pasado 4 de febrero Youtube bloqueó un video de Bracci que mostraba una entrevista que un programa del canal Venezolana de Televisión hizo al titular de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, el 19 de enero de 2015. Se trató de un caso confuso que significó una sanción contra Bracci, por ser dueño del canal.

Esfuerzo colectivo

Un legado del Comandante Hugo Chávez es el de la Revolución 2.0 en Venezuela, desde aquel 28 de abril de 2010 cuando incursionó en la esfera virtual de Twitter con su cuenta @chavezcandanga. En ese momento, Chávez dejó claro que era hora de emprender una “ofensiva comunicacional para contrarrestar la desinformación de los medios de comunicación tradicionales”.

Cinco años después, activistas como Larissa Costas se dedican a analizar temas destacados en las redes sociales y el periodismo digital, para luego distribuirlos por la red. En su caso particular, ella considera fundamental aprovechar las ventajas que ofrece el mundo 2.0 “para empezar a difundir la realidad de Venezuela al mundo”.

Días atrás, durante el programa En Contacto con Maduro N° 23, la comunicadora destacó que la batalla en las redes debe ser un trabajo individual. “Hemos logrado que las redes sean un espacio colectivo para difundir nuestro discurso, pero debemos cruzar las fronteras, es imperioso comunicar al mundo las bondades de la Revolución Bolivariana”.

Ese mismo día, el presidente de la República, Nicolás Maduro, exhortó al pueblo a “asumir las redes como un espacio para la verdad, para defender a Venezuela, para acrecentar el amor que tenemos por nuestra patria, a través de la música, de la poesía, de la cultura, la verdad, la fotografía. Que el mundo entero sepa que Venezuela no es una amenaza, es una esperanza”.

Ante este llamado, el poder de YouTube también se sintió, gracias a una campaña denominada Solidaridad Internacional con la Revolución Bolivariana, en la que activistas, defensores de los derechos humanos y pueblos del mundo se manifestaron en apoyo a los venezolanos y venezolanas en su lucha por la paz, la soberanía y la autodeterminación.